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Alimentación Holística: Criterios para una Nutrición Consciente




Hoy en día hay muchas teorías sobre lo que debemos comer o no, sustentadas en investigaciones científicas válidas, pero la invitación que te hago es a desarrollar Criterios sobre lo que necesitamos los seres humanos para mantener nuestra estructura saludable y lograr un flujo vital que nos permita tener calidad de vida en nuestra adultez.


Desde las medicinas alternativas comer no es lo mismo que alimentarse; hay que nutrir nuestros diferentes cuerpos para desarrollar armonía entre ellos. La salud es el resultado de ese equilibrio interno, cada cuerpo se nutre de energías diferentes. Es decir, de lo más interno a la forma física más densa.




Nuestro cuerpo Emocional se tiñe de la información que traen nuestros ancestros, proveniente de nuestro árbol genealógico; por esa razón es que sentimos temor o cualquier otra emoción ante eventos imprevistos. El resultado de esa información ancestral, de sus vivencias, se transfiere por las mitocondrias de la madre en el momento de la concepción, y esto puede ser variado por la epigenética. Así mismo, nuestro cuerpo Causal guarda memorias de otras vidas que, en muchos casos, determinan aspectos o enfermedades de nuestra vida actual.


La mente se alimenta de los conocimientos nuevos, pero no pasa del nivel de las creencias, de las ideas que surgen por la identificación con las ciencias monológicas; en cambio, las ciencias de la complejidad abren un campo más amplio, que involucra la mente, la emoción, el cuerpo, lo energético, lo epigenético y el nivel de la Consciencia.

Hoy quiero aterrizar en el nivel de la función superior de los seres humanos: la CONSCIENCIA, con el fin de resaltar, justamente, un aspecto de nuestra naturaleza infrahumana, porque en la actualidad, a través de las redes sociales, nos bombardean de información acerca de cuál es la mejor alimentación, sin tener en cuenta el aspecto de la consciencia humana que se construye con un principio elemental: “No le hago a otro lo que no me gusta que me hagan a mí.”


Entonces, ¿dónde queda el respeto por todas las formas de vida cuando decides comerte a un animalito mamífero, que tiene los mismos elementos que tú? Todos los mamíferos estamos constituidos por cinco elementos (tierra, aire, fuego, agua y éter), que están presente en todos los cuerpos en este plano de existencia, en diferentes proporciones. A los animales que sufren de miedo ante la muerte, ¿crees que no les duele perder la vida igual que a ti? Sin embargo, el ser humano, en su ignorancia, es arrogante; no tiene en cuenta el sufrimiento y el dolor de ese ser porque lo considera inferior a él.





Además, teniendo en cuenta la ley de Inclusividad cósmica, debes alimentarte de los seres que estén más alejados de la cadena evolutiva tuya, que tengan uno o dos elementos, tales como las plantas, las verduras de mar o las semillas. Por ello, no es recomendable consumir aquellos que poseen los cinco elementos, como el cerdo o la vaca; las aves tienen dos elementos y los pescados, tres. La razón generalizada que se esgrime para incluir animales en nuestra dieta es porque tienen una proteína completa, ¿acaso no encontramos proteínas en las semillas, en los fermentos, en los quesos, en las legumbres y en la fusión de cereales germinados con legumbres?

Sí, nuestro cuerpo necesita de minerales, oligoelementos, proteínas, grasas compatibles con nuestras células, polisacáridos (azúcares compuestos) que están presente en la naturaleza, en muchas fuentes diferentes a la de los animales, y que no ocasionan sufrimiento al consumirlos.


Por esta razón, no comparto la tendencia actual de transferencias de personas estrictamente vegetarianas al consumo de carnes, solo porque está de moda la dieta sin carbohidratos; se toma esta decisión sin diferenciar los carbohidratos simples o carbohidratos compuestos, desconociendo que las proteínas tan necesarias para mantener los músculos y el sistema nervioso se consiguen también por sinergias de granos, semillas, grasas polisaturadas, verduras frescas ricas en oligoelementos esenciales, y minerales provenientes del mar, entre otras.


 

"¿Dónde está el ejercicio de consciencia de no imprimir más violencia de la que traemos ancestralmente?"

 

Alimentamos nuestra consciencia cuando somos incluyentes, es decir, cuando respetamos la vida y el sufrimiento de otro ser y tenemos en cuenta esta ley para que, en correspondencia, no tengamos que responder por esas muertes o simplemente no aumentemos los niveles de violencia.


A pesar de que nos alimentemos de acuerdo con las directrices de la OMS (Organización Mundial de la Salud), seamos vegetarianos u omnívoros, no estamos exentos de enfermarnos, ya que el origen de la enfermedad en muchos casos se encuentra en la tensión que generan nuestras contradicciones, nuestros comportamientos, en nuestros pensamientos y sentimientos, lo que produce una carga que desestabiliza las hormonas y las diferentes sustancias que nutren nuestras células. Esto ocurre cuando estamos bajo la influencia de una rabia muy fuerte o una tristeza profunda que afecta nuestro sistema inmunológico.





Por todo lo anterior, considero el tema de la alimentación holística como algo más amplio y lo propongo siempre como un ejercicio de consciencia. Para poder detectar cómo te sientes menos cansado, cómo puedes estar más alerta, cómo lograr tener una digestión menos pesada, así cómo y con qué te armonizas, tienes que conocer tu constitución, no solo las características físicas sino energéticas. Poder elegir alimentos más compatibles contigo, y además alimentarte de una manera más holística, te permitirá sentirte en armonía, con mucha energía y la mente clara. Esas son las características de una persona despierta, llena de energía, paz y felicidad.

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